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Estrategias de inmunidad y vacunación en Bovinos

La inmunidad es una respuesta inmune montada a largo plazo contra bacterias invasoras, virus, toxinas, etc. Esta respuesta inmune es necesariamente protectora, pero se puede medir. Es importante que puntualicemos que no toda la inmunidad es protectora; la respuesta inmune no es absoluta. No todos los animales dentro de un grupo vacunado responden con el mismo nivel de protección en cualquier día de muestreo en particular.

Es importante entender la diferencia entre la infección y la enfermedad para comprender los conceptos de la inmunología y vacunas. La infección y la enfermedad no son los mismos términos. La infección ocurre después de la exposición a un organismo patogénico, pero la enfermedad clínica no siempre sigue a la infección.

Dentro de las poblaciones de animales habrá animales enfermos clínicamente. Las proporciones exactas cambiarán con base en el tiempo, rotación de la población, edad de los animales, tipo de vacunas usadas, tiempo de vacunaciones, condición corporal de los animales y naturaleza del organismo causante de la enfermedad. Los animales que son vacunados, inmunizados y protegidos adecuadamente aún pueden infectarse con algún patógeno si la infección lleva a la enfermedad clínica o no es a la que se enfrentan los veterinarios y productores cuando se desarrollan los programas de salud en el hato.

Resistencia a la enfermedad…

La habilidad del animal para resistir la enfermedad puede dividirse en dos categorías:

Mecanismo de defensa no específico o nativo o mecanismos de defensa adquiridos.

Los mecanismos de defensa incluyen tales cosas como los glóbulos blancos de la sangre fagocíticos (que ”se comen” a los elementos extraños en el organismo, por ejemplo virus y bacterias), el interferón, el complemento y otro tipo de glóbulos blancos llamados linfocitos T, en especial los que han sido denominados células asesinas naturales. Los componentes de los mecanismos de defensa nativos o inespecíficos no requieren una exposición previa al antígeno para poder realizar su trabajo.

Los mecanismos de defensa adquiridos pueden dividirse en inmunidad activa e inmunidad pasiva. La inmunidad adquirida pasivamente es cuando un animal recibe los anticuerpos de una fuente externa. La protección que da la inmunidad pasiva es inmediata, es antígeno específica, pero de vida corta. Algunos ejemplos de inmunidad pasiva incluyen el calostro, antitoxinas y suero exógeno o terapia de plasma.

La inmunidad adquirida activamente resulta de la recuperación exitosa de una enfermedad o después de una respuesta a la administración de una vacuna. La inmunidad activa adquirida se presenta cuando el animal reacciona contra un antígeno (bacterias, virus, vacuna). La inmunidad activa requiere tiempo para desarrollarse, es antígeno específica y una vez que se ha establecido, es de por vida. La inmunidad adquirida activa puede estar dividida en inmunidad humoral, inmunidad mediada por células o inmunidad de las mucosas. El enfoque de este artículo es hacia la respuesta humoral y a la respuesta mediada por células inducida las vacunas.

Se necesitan sincronizar varios eventos para poder iniciar una respuesta inmune. Primero, necesita estar presente el antígeno (por enfermedad o por vacuna) para estimular la respuesta. (Hay que recordar que la respuesta inmune es dependiente del antígeno). En segundo lugar, el antígeno tiene que estar presente ante los linfocitos adecuados. El antígeno es enfrentado por las células presentadoras de antígenos (CPA). Las células especializadas que se encargan de presentar a los antígenos son los macrófagos y las células dendríticas. Estas células juegan un papel clave en la fagocitosis, procesamiento y presentación del antígeno en un formato tal que les permite a los linfocitos responder adecuadamente. Finalmente, los linfocitos son requeridos para completar el círculo de la respuesta inmune. Una vez activada esta respuesta, los linfocitos específicos producen anticuerpos o liberan citoquinas que orquestan la respuesta inmune para invadir organismos o responder a vacunas.

Vacunación vs inmunización y protección…

La vacunación es simplemente la administración de una vacuna a un animal. No implica que el animal quedó protegido o incluso inmunizado. La inmunización ocurre cuando el animal responde a la vacunación en tal forma que la respuesta puede ser medida. Esta respuestaes reportada generalmente como un título o como un incremento de cuatro veces la línea base del título. Una respuesta inmune no asegura la protección contra la enfermedad clínica. Si la enfermedad, solo puede ser controlada por una respuesta medida por células, pero sólo fue estimulada la respuesta humoral, entonces el animal no estará protegido. La protección ocurre cuando un animal desarrolla una respuesta inmune que es capaz de prevenir la enfermedad clínica después de la exposición a una cepa de campo bacteriana o viral, incluyendo una vacuna.

Sensibilización (priming) e inmunización y refuerzo (booster). La sensibilización se lleva a cabo después de la aplicación de la primera dosis de vacuna muerta en un animal que es capaz de responder a la vacuna. Esta dosis de sensibilización no protégé contra la enfermedad. La inmunización se presenta después de una segunda dosis de vacuna muerta, cuando se administra dentro de un marco de tiempo razonable, como se indica en la etiqueta de las vacunas. La inmunización puede ocurrir después de una sola dosis de vacuna de virus vivo modificado VVM ( en un animal capaz de responder), ya que la réplica viral puede estar en contacto con el sistema inmune por un período amplio. El refuerzo ocurre en un animal previamente inmunizado después de cualquier dosis subsecuente de vacuna.

Relación de inmunidad con infección y vacuna con enfermedad.

Los organismos causantes de enfermedad pueden ser encontrados en los diferentes compartimientos del cuerpo. El sistema inmune corporal debe luchar contra ellos de un modo diferente, dependiendo de dónde sean encontrados. Todos los patógenos tienen una fase extracelular durante su vida infectiva. Los patógenos son vulnerables a los anticuerpos durante la fase extracelular de su ciclo de vida.

Las fases intracelulares de una infección no son influenciadas por los anticuerpos, por sí por la respuesta medida por células. Una vez que una célula de un mamífero es infectada con un virus, sólo el sistema inmune mediado por células puede responder para ayudar al animal. Los anticuerpos no pueden entrar a la célula para luchar contra los patógenos.

Una vez que sea entendida la enfermedad específica, y que también sea conocida la parte del sistema inmune que necesita ser estimulada para la protección, se vuelve más fácil escoger la vacuna adecuada.

Vacunas virales vivas modificadas (VVM).

Hay dos eventos críticos en la vida de un animal después de haber nacido vivo.

El primer evento es el consumo del calostro. La transferencia pasiva de anticuerpos éxito, después del consumo de calostro, es crucial para el bienestar del neonato. Sin la transferencia pasiva, un becerro joven se enfrenta a muchos desafíos de enfermedades y posiblemente muera ante la enfermedad o sea eliminado del hato debido a su emaciación (enflaquecimiento).

El segundo evento importante en la vida del animal es cómo se va a inmunizar un animal de reemplazo. Usted nada más tiene una oportunidad para inmunizar a su váquilla de reemplazo. Considere usar vacunas virales vivas modificadas para alcanzar esta meta.

Para, aceptar la sugerencia de usar vacunas vivas modificadas para inmunizar animales, se necesitan considerar varios conceptos fundamentales: Para tener un amplio espectro de protección contra las enfermedades virales clínicas, se debe estimular la inmunidad medida por células (IMC). Para estimular una verdadera respuesta de IMC, los linfocitos T deben enfrentarse a una célula infectada. Las vacunas vivas modificadas tienen la capacidad de infectar a las células de mamíferos sin causar la enfermedad. Por lo tanto, el único modo de estimular de manera efectiva la protección contra enfermedad viral clínica (sin pasar por la enfermedad), es usar una vacuna viral viva modificada. Las vacunas vivas modificadas proporcionan un espectro más amplio de protección conforme el virus se replica dentro del animal, el animal se vuelve una fábrica productora de virus. Conforme el virus se replica, el sistema inmune se expone a un grupo de antígenos más amplio, que son producidos a lo largo del ciclo de infección y la respuesta inmune que resulta es más completa, el espectro y el nivel de protección se duplica más cercanamente después de una recuperación exitosa de la enfermedad.

Otros puntos a mencionar a favor de las vacunas vivas modificadas son:

  • La protección es más rápida, dura más tiempo que lo visto con las vacunas muertas. No se requieren adyuvantes con las vacunas vivas modificadas.
  • Las vacunas vivas modificadas son más baratas para elaborarse y comprarse y brindan mejor protección.
  • La decisión de usar vacunas vivas modificadas está en debate, necesitamos considerar varios puntos adicionales.

Las vacunas vivas modificadas son herramientas valiosas para establecer la inmunidad del hato, misma que comienza con la inmunidad de las vaquillas de reemplazo. Si las vaquillas de reemplazo son infectadas persistentemente con el virus de la diarrea viral bovina, una rara enfermedad clínica puede seguir a la vacunación. Esta reacción puede suceder en sólo unos 10 a 14 días después de la vacunación.

La condición se conoce como enfermedad de las mucosas.

La mayoría de los animales que desarrollan la enfermedad de las mucosas mueren. Los animales que desarrollan la enfermedad de las mucosas después de la vacunación tienen una infección preexistente de DVB y posiblemente hubieran desarrollado la enfermedad de las mucosas en algún momento de su vida, independientemente de la vacuna. La vacuna solamente hace que suceda antes. Afortunadamente o desafortunadamente, no todo el ganado desarrolla la enfermedad de las mucosas después de la vacunación, pero cuando sucede esto, deja una impresión negativa con el productor y el veterinario.

¿Protección fetal o manejo del calostro?…

La pregunta: ¿Por qué la vaca recibe un refuerzo anual? Es para proteger a la vaca de la enfermedad, para proteger al feto en desarrollo de la enfermedad y/o evitar el aborto o para mejorar la calidad del calostro para protección del neonato. La respuesta es sí, para los tres. Basándose en el tiempo de la vacunación, con relación a la reproducción o el parto, los programas de refuerzo se pueden clasificar como los administrados para <<protección fetal>> o <<manejo del calostro>> y los refuerzos para la protección fetal se enfocan a la protección del feto de la enfermedad y del aborto, los esfuerzos para el manejo del calostro se enfocan a mejorar la calidad del calostro para el recién nacido.

Conforme se desarrollen los programas de vacunación para el hato y las estrategias, decida con base en aquellas enfermedades que sean importantes en su hato. Luego decida cuándo deberá ser reforzada la inmunidad de las vacas para maximizar su oportunidad de protección. Aunque cierto número de productores realizan la vacunación de todo el hato una o dos veces al año, podría ser mejor para la vaca y/o el feto vacunar y aplicar el refuerzo en el secado o en el post-parto. Una vez que se ha identificado la enfermedad, se hará obvio el momento adecuado para el refuerzo.

La vaca es vacunada contra IBR y DVB para proteger el desarrollo del feto, más que para proteger a ella de la enfermedad. Vacunando a la vaca antes de servirla, se incrementan las oportunidades de protección al feto en desarrollo. Los refuerzos para la protección fetal deberán ser administrados al menos 30 días antes de la monta o inseminación. La vaca es vacunada contra enfermedades como las diarreas por Escherichia coli y Clostridium perfringens tipo C. Para que ella le pase la protección al becerro recién nacido a través del calostro. Al vacunar a la vaca antes del parto, se incrementan las oportunidades de proporcionar niveles elevados de anticuerpos en el calostro. Los refuerzos para el manejo de calostro deberán ser administrados de 30-60 días antes del parto.